
Traslado
de Sede Canónica
El
21 de octubre del año 2000, y tras la aprobación de Palacio Arzobispal
de Sevilla, la Hermandad de Jesús realizo Solemne Traslado de Sus
Imágenes Titulares a la Nueva seda Canónica; la Iglesia de Nuestro Padre
Jesús Nazareno. Ese día, que quedo grabado con letras de Oro en al
Historia de al Hermandad amaneció radiante, todas las calles y plazas
estaban ataviadas con los colores de la hermandad Morado y Blanco para
la contemplación de tal evento. Desde primeras horas del día,
sones musicales de cerca de una decena de bandas empaparon todos los
rincones de nuestro pueblo.
A
mediodía, todos los
hermanos nos reunimos en Comunidad Parroquial para celebrar allí una
Santa Misa de Acción de Gracias, y tras la eucaristía de nuevo los sones
musicales pusieron el broche de oro a una mañana de autentica Hermandad.

Pero no todo termino
hay, pues a as 17:45 horas se abrieron las puertas de la parroquia para
todos los hermanos que iban a participar en el Traslado. A las 19:00
horas, la Cruz de Guía estaba enmarcada en las puertas de nuestra
Parroquia. Durante la procesión estuvimos acompañados por diferentes
Hermandades vecinas así como de las Hermandades de la localidad.

Y
apareció, aun con rayos de sol, Nuestro Padre Jesús Nazareno. Se
presento sin corona de espinas, sin potencias de oro y con túnica
bordada. Durante todo el recorrido, nuestros Sagrados Titulares
estuvieron acompañados de nuestros hermanos y hermanas que, es esta
ocasión tan especial, lucieron la clásica mantilla española.

Y
ya con la luna como
testigo, apareció la Virgen de Los Dolores más Reina y Guapa que nunca y
sintiendo más cerca la compañía del Discípulo Amado, San Juan
Evangelista.

En la plaza de España
el Excelentísimo Ayuntamiento de la Algaba agasajo a la Hermandad con
un bello Diploma como recuerdo del acontecimiento que estaba teniendo lugar.
A
medianoche, nuestros Sagrados Titulares se acercaron al Barrio de la
Cruz del Convento, barrio que desde ese día seria su casa, e hicieron
entrada en al Iglesia de Nuestro Padre Jesús Nazareno entre campanas,
sones musicales y vítores de sus hermanos.

Reproducción de la
carta recibida del arzobispado de Sevilla:
Antonio Domínguez
Valverde, Pbro., Vicario General del Arzobispado de Sevilla:
“Por recibida la
instancia de la Pontifica, Real e Ilustre Hdad de Ntro. Padre Jesús
Nazareno, Ntra. Señora de Los Dolores y San Juan Evangelista, de la
Algaba. Atendidas las razones expuestas, cumplidos los tramites
requeridos y visto el acuerdo de la Hermandad, por el presente AUTORIZO
el cambio de seda canónica de la Hermandad a la nueva Iglesia de Ntro.
Padre Jesús Nazareno, sita en la Avd. De la Libertad numero 1, de la
Algaba. El rector de al nueva Iglesia será el Rvdo. Sr. Cura Párroco de
la de Ntra. Señora de as Nieves, de la misma, con todos los derechos y
obligaciones establecidas en el Código de Derecho Canónico, cn. 556 y
sgte…”
Sevilla a diecisiete
de abril de dos mil.
Imposición de la Medalla
de Oro de la Villa
Eran las 6 de la tarde el día 12 de marzo de 1995 y tras visitar las capillas de
las Hermandades del pueblo, se abrieron las puertas de la Parroquia y Nuestra
Señora de los Dolores apareció antes sus hermanos y devotos, radiante bajo su
palio, más guapa que nunca.
Tras una lluvia de pétalos, la Madre del Nazareno Bendito se dirijo hacia la
Plaza de España, lugar donde la estaba esperado el Excelentísimo Alcalde y la
junta local. Don José María Torres Zapico, comenzó a leer:
“En el articulo 1º del Reglamento de Honores y Distinciones que este
ayuntamiento aprobó en su momento se establece que las recompensas honoríficas,
y evidentemente no de otro modo pueden concederse sino en el ámbito del honor,
se disponen para premiar con su otorgamiento especiales merecimientos,
beneficios señalados o servicios extraordinarios, trabajos relevantes o
cualquiera otras clases de meritos en beneficios de los interés morales o
materiales, en primer lugar de la nación, y en especial de nuestra localidad,
pudiendo conferir el Ayuntamiento determinados honores y distinciones que están
encabezados, por razón de su rango , por la Medalla de Oro.
Cumple en esta ocasión rendir homenaje a una asociación algabeña de fieles que
reúne todas las condiciones exigidas en nuestro abierto pero a la vez estricto
Reglamento, pues sus servicios a nuestra comunidad, antes que limitarse a una
cumplida cronología personal de sacrificio en bien de los interés públicos, se
extiende a una buena parte de la población por espacio de mas de 450 años. Es
decir, no solo es acreedora esta comunidad religiosa por el mero hecho de su
existencia, sino por haberla prolongado durante tan largo periodo de tiempo. Con
ello, no se premia a una sola persona, a la Junta de Gobierno o a todos los
hermanos que la nutren en la actualidad, sino, también a todos cuantos han
formado parte de ella desde que fuera fundada, generaciones y generaciones de
algabeños empeñados en un mismo fin de servicio a Dios y a la comunidad, cuyo
recuerdo queda permanentemente vivo en sus sucesores, pues de ellos somos, en
buena parte, reflejo.
El mandamiento supremo de la ley es amar a Dios de todo corazón y al prójimo
como a uno mismo. Pero Cristo lo enriqueció con un nuevo sentido al hacerse el
mismo objeto de la caridad con los hermanos. Esta Hermandad, en cumplimiento de
dicho mandato, hace suya la dulce obligación de estar presente y operante allí
donde haya hombrees que carezcan de comida, de vestidos, de medicinas, de
instrucción, de los medios necesarios, en fin, para llevar una vida
verdaderamente humana, que se ven afligidas por la calamidades o por la falta de
salud, que sufren en la emigración o en la cárcel, viendo siempre en todos ellos
al mismo Cristo con la Cruz a Cuesta, a quien en realidad se ofrece lo que se da
al necesitado, porque todos en al iglesia, ya pertenezcan a la jerarquía, ya
pertenezcan al grey, son llamados a la santidad, a través de la liturgia, la
formación y la caridad.
Todas estas razones hacen aconsejable en estos momentos que la corporación
municipal desee rendir un pequeño homenaje, el mas grande sin embargo que el
Reglamento le permite, a esta asociación piadosa enraizada en nuestro pueblo,
para ejemplo de generaciones venideras y presentes. Por que la medalla de Oro de
nuestra Villa es el máximo galardón que podemos ofrendarle, pues no es en si el
escaso valor de lo ofrecido, nuestro escudo de armas hecho metal y por lazo los
colores de nuestra bandera, sino lo que representa; la vida común de una
localidad que cuenta por milenios su historia, presentada de algún modo en esos
símbolos. Eso es lo que ofrece el Ayuntamiento, nada más y nada menos.”
Tras
imponerla la Medalla de Oro de la Villa a Ntra. Madre y Señora de los Dolores el
paso de Palio se dirigió de Nuevo al Templo donde hizo su entrada, pasadas las
00:00 horas. Aquel día pasó a la historia de la Algaba y a la de la propia
Hermandad de Jesús.
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